Toxina botulínica- fuera miedos

por • 31/07/2014 • Belleza, Cuidados de la piel, Desehadas, Healthy, TratamientosComentarios (0)1805

Siempre he tenido mucha curiosidad por estos temas, me atrapa y me atrapa porque es algo que es real, es efectivo y no tiene que haber ningún miedo, ni vergüenza. Por ello hoy me voy a centrar en algunos datos interesantes. ¡Empezamos!

¿Quiénes son los padres de la toxina botulínica?

Nos remontamos a los años 80, Jean Carruthers, oftalmóloga en Canadá, comentó  a su marido Alastair Carruthers, dermatólogo, que cuando utilizaba la toxina botulínica para mejorar el estrabismo de sus pacientes las arrugas del entrecejo se suavizaban. Tras esta observación realizaron un estudio con el personal de la clínica y voilà.

¿Cómo funciona la toxina botulínica?

La toxina botulínica impide que el nervio le trasmita al musculo que debe contraerse.  Para que un musculo se contraiga necesita una señal. Ésta se origina en el cerebro y baja a través de la médula espinal hasta los nervios, los cuales terminan en el musculo.  Por lo tanto la toxina botulínica impide la comunicación entre el nervio y el músculo.

¿Los efectos de la toxina botulínica son temporales?

Sí. Después de la inyección, los nervios comienzan a ramificarse para crear nuevas uniones entre ellos y el músculo.  Esta reconexión puede tardar varias semanas, pero es normal no todo puede ser en 3, 2, 1. El efecto es similar a cuando nos rompemos una pierna y tenemos que estar castigados con la escayola. Cuando nos retiran la escayola, podemos mover la pierna pero nuestros músculos están más débiles y poco a poco vamos recuperando la fuerza en  la musculatura. Paciencia e ilusión tan sólo necesitas eso.

¿Qué tipo de arrugas elimina toxina botulínica?

Hay dos tipos de arrugas: dinámicas y estáticas. Las arrugas dinámicas son las que se forman al gesticular, y se localizan alrededor de los ojos y la boca (entrecejo, patas de gallo, arrugas de la frente). Por otra parte se encuentran las estáticas, las de toda la vida, las que sólo se pueden tratar con ácido hialurónico.

Y hasta aquí llegamos hoy, la toxina botulínica es un mundo por descubrir y pronto os contaremos más capítulos.

 

Besos mis chicas.

 

Fuente: Libro del DR. Ricardo Ruiz Rodriguez.

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