Vuelve a lucir un buen escote: MASTOPEXIA

por • 27/06/2014 • Belleza, Desehadas, TratamientosComentarios (0)3231

Protagonista de tantas miradas, reclamo erótico por excelencia, todos se rinden ante ellos, no lo pueden evitar. Esta fijación de los hombres por los escotes o la costumbre de hablarle al canalillo, cuando están frente a nosotras, ha sido ya bautizada por el Urban Dictionary como BOOBLIVIOUS, que literalmente significa: Distraerse tanto ante la presencia de unos pechos que no se responde”, pobrecitos míos. Los pechos han recibido más atención erótica por parte de los varones que ninguna otra parte del cuerpo y claro… muchas mujeres se obsesionan tras tener al primer pequeñajo de la casa o por los cambios de la fuerza de gravedad. Nuestros pechos sufren el llamado ‘ptosis’ o caída pero me niego a llamarlo caída, suena muy mal por lo tanto nos quedamos con PTOSIS. ¿Solución?  MASTOPEXIA.

Es una intervención quirúrgica, consistente en retirar el exceso de piel sobrante del seno para ELEVARLO y recolocar la areola en su posición anatómicamente correcta. Y en algunos casos puede reducir el tamaño.

Si además, nuestros pechos han perdido volumen, es posible introducir implantes mamarios (o rellenarlas con tejido adiposo de la paciente) para aumentar su tamaño en la misma intervención. El tiempo de operación puede oscilar entre una y tres horas.

En función de la gravedad de la ptosis, se empleará una de tres técnicas quirúrgicas disponibles, cada una de las cuales deja una forma distinta de cicatriz. Las heridas quirúrgicas, si se suturan de manera intradérmica, pasarán a ser prácticamente imperceptibles con el paso del tiempo.

Pero, por mínima que sea, siempre queda una pequeña huella de la intervención; por eso, la mastopexia está indicada para mujeres con expectativas realistas y que no persigan la perfección. La operación oscila entre los 3.000 y los 6.000 euros.

Una 85, 90 ,100 cada una con lo suyo. Aunque tampoco es cuestión de que los pechos sean mayores que la cabeza.

Que no te sientes a gusto y te gustaría ponerte una blusa con la espalda infinita, un sujetador de encaje transparente sin aros, vamos, ponerte lo que desees… hazte una mastopexia  como yo y punto,  no hay más. ¡Y viva la indiferencia del que dirán! Y en cuanto a los hombres, operados o no operados, los pechos, los van a mirar igual, tienen unas especies de chip rastreador, pequeñitas, grandes, no les hacen feo a ningunas. Se les nubla la vista y se quedan atrapados en arenas movedizas.

Tu pecho, tus sentimientos, tu vida…no lo olvides nunca. Primero tú, luego tú y luego por si se te había olvidado TÚ.

 

Besos mis chicas.

 

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